jueves, 24 de marzo de 2011

Todo se puede conseguir con esfuerzo, fe y polvo de hadas

La niñez, precioso recuerdo, donde todo era fácil no pasaba nada donde toda la complicación que podías tener es donde esconderte cuando jugábamos al escondite donde hasta fregar dos platos te parecía divertido, donde todo se podría conseguir con fe esfuerzo y polvo de hadas.
La adolescencia, hay momentos que es mejor no recordar, todo son rompecabezas que si me gusta este, el que dirán si hago esto, que si prefiero estar con mis amigos antes que ayudar en casa.

¿Por qué es tan fácil volver al pasado? A la niñez, con simplemente ver en la televisión una película de dibujos y que te recuerde todo lo que hacías de pequeño, he de decir que me encanta estar en ese mundo en esa hora y media que te transporta al pasado donde no tenias rompecabezas, porque digan lo que digan es mejor la niñez aunque la adolescencia tiene sus cosas, sus momentos felices, pero me gustaba mas no enterarme de lo que pasaba a mi alrededor, que la gente que quiero sufre, en pensar que vendría un niño volando y se colaría por mi ventana y me llevaría al país de nunca jamás donde no crecería, o que un príncipe azul viniera a por mi montado en su caballo blanco y seriamos felices y comeríamos perdices.
Pero esos sueños se quedaron en la niñez, maduré y se esfumaron, me hice mayor crecí, pero me gustaría volver a vivir esos sueños, hacerme pequeña, no tener problemas.
¡BUM! Despierta que llegas tarde, deja de soñar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario